¿CÓMO ACTUAR FRENTE AL CIBERBULLYING?

 

 

¿Qué es el ciberbullying?

 

Es una conducta agresiva frecuente e intencional a través del internet (vía telefonía móvil, computadoras, tablets u otras herramientas tecnológicas), que se realiza con la finalidad de intimidar, marginar, amenazar, hostigar o humillar; afectando la autoestima, el aprendizaje y el desarrollo integral de la víctima.

 

El ciberbullying se caracteriza por que quien acosa es un menor de edad que tiene más poder que la víctima, quien también es menor de edad. Puede manifestarse generalmente a través de la suplantación, ciberpersecución, grabaciones de agresiones físicas en móvil, entre otros (mayor información en menú acoso virtual).

Frente a este problema los padres por lo general, suelen estar al margen y cuando se enteran, tienden a tener poca claridad acerca de cómo ayudar a su hija/o acosada/o, recurriendo a estrategias poco efectivas con resultados negativos, como la excesiva sobreprotección, alejándola/o permanentemente de situaciones conflictivas o minimizando la situación, asumiendo que el acosador/a se cansará y dejará de molestar.

 


 

¿Qué hacer si sospechas que tu hija/o, menor de 18 años, es víctima de ciberbullying?

 

Si sospecha que su hija/o está siendo acosada o es víctima de ciberbullying, tenga en cuenta:

 

1.-

Establecer un canal de comunicación y confianza para que se sienta cómoda/o de hablar acerca de lo bueno y malo que le acontece.


 

2.-

Indague sobre lo que está ocurriendo. Escuche a su hija/o sin interrumpir y dejando que desahogue su dolor.



 

3.-

Comprométase a ayudarlo a resolver este problema, dígale que no es culpable de esta situación.


 

4.-

Contacte con el profesor/a de su hija/o y con el director/a del colegio, para alertar acerca de lo que ocurre, y solicite su apoyo para solucionar estos hechos.


 

5.-

Discuta alternativas asertivas para responder a las/os acosadoras/es y practíquelas.


 

6.-

Descarte tomar venganza o instigar la defensa mediante la violencia. Esto empeoraría más la situación. Así como, amenazar al acosador/a o a sus padres dentro o fuera del colegio.


 

7.-

En caso el acoso continúe, busque orientación en un servicio público o privado de su localidad.


 

8.-

Sí debido a los hechos presentados su hija/o no puede realizar sus rutinas de costumbre solicite apoyo de un/a psicólogo/a hasta que la situación se supere; no obstante, no olvide que la mejor ayuda que puede recibir es la de sus padres.


 

9.-

Mantenga la calma y muéstrese determinado, y positivo.


 

¿Qué hacer cuando tu hija/o, menor de 18 años, es el acosador/a:

 

Es muy difícil para muchos padres reconocer algo negativo en la conducta de sus hijas/os, por eso es muy importante, cuando se detecta el caso, que ellos trabajen directamente con la escuela para resolver este problema de forma inmediata, ya que normalmente el problema de una mala conducta no se resuelve solo. Lo que jamás deben hacer los padres del acosador/a es usar la violencia para reparar el problema.


El adolescente debe tener claro que no está permitido hacer en las redes sociales lo que no se haría cara a cara en directo, ayudándolo a definir el límite entre broma y daño.


Reconocer algunos factores que promueven esta conducta:

 

 

-

Violencia dentro de la familia o con un miembro de la misma que la/lo agrede directamente (padre, madre, hermano/a, primo/a, etc.).


 

-

Dificultad para controlar emociones que la/lo perturban o molestan, tales como la ira, el enojo o la tristeza.



 

-

No cuenta con redes de apoyo familiar ni escolar frente a la agresión.




 

 

Acciones con la familia:

 

 

-

Promover que la familia asuma como ciertas las acciones de su hija/o e identificar mecanismos de apoyo (no recriminar, ubicar las necesidades subyacentes a la conducta, etc.).


 

-

Promover que la madre, padre o adulta/o cuidador se comprometan a hacer efectiva acciones socioeducativas para la atención de la niña, niño o adolescente.



 

-

Ubicar una red de apoyo que brinde atención para la regulación emocional, el control de ira y el buen uso del tiempo libre.


 

-

Promover que la familia reciban apoyo psicológico y fortalecer el vínculo con su hija/o.

 

Acciones en la institución educativa:

 

-

Promover que en la institución educativa se realicen acciones para incluir al agresor/a en actividades conjuntas con sus compañeras/os de clase.


 

-

Incluir a la niña, niño o adolescente en actividades que favorezcan su empatía y el reconocimiento de necesidades del otro/a.



 

-

Generar espacios de diálogo para identificar las consecuencias de la violencia en la vida de las personas que los sufren y el rol que tiene el/la agresor/a para el cambio de estas condiciones de vida.


 

-

Solicitar apoyo a la red de protección local para niñas, niños y adolescentes a fin de fortalecer las acciones de la escuela.


 

-

Todos los programas de prevención del bullying tradicional deben incluir de manera precisa la prevención del cyberbullying.


 

RECUERDA

 

Cuando se consiente el maltrato de una niña, niño o adolescente contra otro, se está permitiendo que haya más víctimas de abusos. El abuso no es “normal”, ni “se trata sólo de bromas”.
Es importante enseñar a las/os espectadoras/es pasivas/os a que cuando vean que un/a compañero/a está en una situación desfavorable se lo digan a su profesor. La violencia, física o moral, y el abuso no se pueden consentir.

 

Cuando la víctima y las/os compañeros que no quieren participar de la violencia aguantan sin decírselo a nadie, el acosador/a creerá que puede seguir abusando. Aproximadamente el 25% de agresores acostumbrados a intimidar a otros para lograr sus objetivos, terminan en problemas con la justicia en la adolescencia o incluso antes.